El futuro a nivel medioambiental se juega en tu casa y en la mía, en las opciones de vida y en las decisiones personales. Las industrias que tantos residuos arrojan al medio ambiente, producen lo que tú y yo consumimos.
Hay tres palabras importantes en el problema de la destrucción de la naturaleza: consumismo, felicidad, pequeño. Si consumimos sin pensar, si ponemos nuestra felicidad en consumir, y si consideramos que nuestro pequeño consumo no afecta al planeta; la destrucción del mundo está servida.
Lo de la Cumbre de Copenhague es una gesto simbólico con poca incidencia en lo práctico, porque nuestra economía está basada en el disfrute de bienes materiales, y cuando hay crisis los gobiernos dan ayudas para incentivar el consumo. Y cuanto más consumimos el planeta se destruye otro paso.
La solución es bien sencilla ante el consumo pensar, ante la felicidad fomentar los bienes espirituales: la alegría, la creatividad, el amor, la amistad, la espiritualidad… y ante lo pequeño, ponerlo de parte del medio ambiente: cambia la mina de tu bolígrafo en vez de tirarlo, camina mucho, usa la bici o el transporte público, ahorra energía, reutiliza las cosas… infórmate y ten iniciativas. http://ocycos.blogspot.com/
Muchos granos de arena son capaces de tapar ciudades enteras, por favor pon el tuyo. Yo sigo fallando todos los días y a veces mi pereza me hace coger el coche, pero sigo esforzándome para ser más solidario con las gentes que pagaran algún día nuestro derroche, que produce el cambio climático.
lunes, 21 de diciembre de 2009
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